LA NUEVA EVALUACIÓN DEL ACTIC
Cambian las pruebas del ACTIC, descubre lo que dice la normativa

Cómo serán los nuevos exámenes del ACTIC
La Orden EMT/48/2026 ya describe la nueva estructura de la prueba, pero hay una pieza clave —duración y número de actividades— que todavía no se ha publicado oficialmente. Esto es lo que sí sabemos y lo que conviene tener en cuenta para preparar al alumnado de cara a septiembre.
Estructura de las sesiones
El primer cambio afecta al formato de las sesiones. Para los perfiles 1 y 2 (los antiguos básico y medio), la prueba se realiza en una única sesión, igual que ahora pero unificada normativamente. Para el perfil 3 (antiguo avanzado) se mantiene la estructura modular: una o dos sesiones en función del número de competencias que el aspirante quiera evaluarse, con bloques de 1, 2 o 3 actividades por competencia.
Puntuación: el cambio más importante
▸ Novedad clave
La puntuación de la prueba se calcula globalmente sobre el conjunto de áreas competenciales y competencias del nivel correspondiente, no competencia por competencia.
El umbral para obtener el "apto" se mantiene en el 70% de la puntuación máxima, pero ahora calculado sobre el total de la prueba. Esto tiene una consecuencia pedagógica importante: ya no será posible suspender por sacar un 30% en una competencia aislada teniendo el resto excelente, como podía pasar en el modelo anterior. El alumnado podrá compensar entre áreas, lo cual reduce la presión sobre las competencias percibidas como más difíciles —típicamente las hojas de cálculo en el nivel medio— y permite estrategias de estudio más equilibradas.
El sistema de evaluación seguirá siendo automático y mostrará al final el resultado (apto / no apto) junto con, en caso de no superarla, las áreas o competencias que conviene reforzar.
Sistema de ponderación simplificado
Las actividades dejan de ponderarse según el doble criterio actual (conocimientos / procedimientos / actitudes + grado de interacción) y pasan a un único criterio: el grado de interacción de la actividad, es decir, su complejidad técnica.
La fórmula combina dos factores: si la actividad evalúa uno o varios elementos (eje horizontal) y el grado de interacción que requiere (eje vertical). En la práctica, esto premia las actividades complejas y procedimentales sobre las puramente memorísticas, alineándose con la filosofía de DigComp 3.0.
Tipología de preguntas
La normativa no detalla expresamente los formatos, pero todo apunta a que se mantendrán los actuales: respuesta única, respuesta múltiple, ordenación/clasificación y completar huecos con desplegables. Lo que cambiará es el enfoque de los enunciados, ahora más orientados a tareas reales del marco DigComp —verificar fuentes de información, gestionar la identidad digital, evaluar contenido generado por IA, identificar desinformación— y menos centrados en herramientas concretas y coman
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